En
mi opinión los comportamientos más necesarios en un líder son:
- Tener
confianza en el resto de implicados, demostrándoselo, les ayuda a desarrollar y
vivir en función de sus expectativas.
Es importante
que el líder confíe en su grupo, sobre todo a la hora de aceptar los consejos
de los demás.
- Saber cómo
reforzar y corregir actuaciones correctas e incorrectas.
Un buen líder
tiene que saber responder a las actuaciones de los demás para ser respetado.
- Conoce el
trabajo de los demás, de forma consciente
y constructiva. Manifiesta una adecuada disciplina y
fomenta la comunicación.
Es muy
importante que el líder esté al tanto del trabajo de los demás, esto hace que
no muestre superioridad y que valore el trabajo que los demás desempeñan.
- Dar
participación a todos los implicados en las tomas de decisiones y toma las
propias con fundamento y por buenas razones.
Ser el líder
no significa que todas las decisiones sean tomadas por la misma persona, debe
ser un líder democrático, teniendo en cuenta las opiniones de todos los demás y
decidiendo entre todos la mejor elección.
Ejemplos
de comportamientos incorrectos es diferentes situaciones en la orientación
escolar:
1. Suele acomodarse
a las generalidades
de las funciones y dejar hacer.
Ejemplo: En
un conflicto delega en otra persona la responsabilidad pues le quitaría mucho
tiempo tener que ponerse a barajar todas las soluciones posibles. También puede
elegir la primera que aparezca con tal de no “perder más tiempo” con el asunto.
2. Siempre decide
por sí mismo,
no comunica las decisiones.
Ejemplo: Hay
un problema entre dos compañero que no se ponen de acuerdo sobre cuándo debe
ser la fecha de una charla sobre sexualidad y el orientador como líder decide
la fecha que mejor le viene sin tener en cuenta la opinión de los demás.
3. Suele entrar
en pánico y pierde el autocontrol.
Ejemplo: El
orientador va a una clase que se caracteriza por tener alumnos conflictivos a
dar una charla sobre la importancia de las relaciones sociales. Los chicos no
le prestan atención y comienzan a ningunearle. El orientador comienza a ponerse
nervioso y a gritarles, les castiga pero nadie le hace caso, pues ven que son
capaces de sacarle de sus casillas y así lo siguen haciendo. La situación va de
mal en peor cuando acaba perdiendo los nervios visiblemente y expulsando de la
clase a tres alumnos.