Hoy en día los avances en
tecnología también han alcanzado el ámbito de la orientación, surgiendo modelos
como el polémico Modelo Tecnológico; pero, ¿Podemos considerarlo realmente como
un modelo de orientación? En mi opinión, las ayudas que este modelo puede
ofrecer son muchas y muy importantes a la hora de estar al día; algunos
ejemplos son la actualización continua de programas, lo cual es muy útil para
que el personal de orientación se renueve y pueda poner en práctica técnicas novedosas
que pueden ser proporcionadas a través del modelo por personal orientativo del
mismo o incluso de otro país. Pero no debemos olvidar que aún está la duda de
si este modelo es capaz de proporcionar una ayuda tan individualizada y
personal como otros modelos. Queda claro que el modelo tecnológico puede usarse
como instrumento o recurso, pero siempre combinándolo con otros modelos, ya que
muestra algunos inconvenientes como la no adaptación a los diferentes contextos
y la falta de trato personal hacen que la orientación se lleve a cabo desde un
punto de vista externo demasiado general. Otra de las razones por las que creo
que no se trata de un modelo en sí es que algunas cuestiones orientativas no se
solucionan de manera autónoma, sino que es necesaria la figura del orientador o
la atención indirecta de éste, como es el caso del modelo de consulta. Un
sistema informático, por complejo que sea, se puede utilizar como herramienta,
pero no como modelo exclusivo a seguir.
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